¿Son las propias adversidades las que nos abren las puertas a nuestras capacidades ocultas?

16.10.2018

Me hago la presente reflexión, al hilo del programa de hoy en El futuro es ahora de Alberto Pérez en Radio Internacional.

Somos el producto de nuestro pasado, claro está, pero, ¿Qué tanto de nosotros hubiese emergido, de no ser por esos momentos "brutales"? , ¿Cuáles otros, son los "impulsos" que nos guían?



Hoy, gracias de nuevo a mi amigo, compañero, hermano, Alberto Pérez y a su estupendo programa de radio El futuro es ahora en Radio Internacional, he tenido la posibilidad de conocer a dos hombres, Jacobo Parages y Javier Font, en ambos casos dos personas como cualquiera al otro lado del aparato transistor, dos voces más para el oyente, dos opiniones personales sobre cualquier tema tan válidas como la mía, pero, en su caso, dos personas marcadas por un pasado diferente al mío.

Dicen del libro de Jacobo Parages "Lo que aprendí del dolor":

- Su libro es una inyección de optimismo, esperanza y energía, (...)

De Javier Font, he oído tres palabras:

- Insistencia, tenacidad y constancia.

Está claro que son características que les definen a ellos o a su labor personal y, que no les categoriza salvo como excepcionales.

Sin embargo, lo primero que resalta de ellos en mi mente cuando me son presentados es:

- Minusvalía, discapacidad, limitación, ...

Y digo bien, "cuando me son presentados", que no "cuando les conozco", ya que no es lo mismo una cosa que la otra. En el primer momento solo actúan mis sentidos primarios y mis opiniones más básicas y estereotipos sociales, solo mis oídos se centran en "el apellido" que a Jacobo se impone (sin maldad alguna ni menosprecio claro está): - Padece espondilitis anquilosante, o lo que mis ojos ven al encontrarme a Javier y por lo cual le defino sin el menor rubor, una silla de ruedas, es minusválido...


No soy, y el que me conoce lo sabe bien, racista, homófobo o radical en mis pensamientos y declaraciones. A menudo y sobre todo en política, no me proclamo ni hago alardes de mis opiniones, me limito a arder por dentro y a confiar en la democracia y la ley, en fin., otras veces, ante el maltrato, la injusticia, la desidia o el nepotismo favorecedor de inútiles o peor aún, el despilfarro de recursos públicos en "necesidades no necesarias", pierdo los papeles "con los míos" y olvido que soy más de dar ejemplo y de crear ondas de buen rollo a mi alrededor y de que mi ejemplo sea guía de los que me conocen. Menos mal que se me pasa pronto...

Pero como decía, no soy de vocear críticas, aunque "igual que todos" soy de "crearme opiniones".

A Jacobo y a Javier, les ha costado poco, muy poco en realidad, sacarme de la cabeza mis opiniones descontextualizadas y típicas, para reeducarme en lo que debe ser, cada uno por lo que es, más allá de primeras impresiones.


Jacobo Parages fue diagnosticado hace más de 20 años de espondilitis anquilosante, una enfermedad reumatológica, crónica y muy dolorosa que le obligó a aprender a gestionar la forma de levantarse de la cama cada mañana o a dormir sentado durante más de 5 años a causa del dolor. En Octubre del 2013, por si fuese poco lo anterior, le detectaron un tumor maligno del que ya está recuperado. Jacobo, ha sabido superar con creces las adversidades y ha convertido en fortaleza todo lo que a otros nos haría débiles, las dificultades le han impulsado a tomar un camino de superación y le han llevado a conseguir retos extremos de ultra distancia en el mar: dos veces el Cruce del Estrecho de Gibraltar y una vez el Canal de Menorca (40 Kms en 12 horas, algo que solo habían conseguido 8 personas en el mundo antes que él), siendo la primera persona que logra estos retos con su enfermedad.

Entre algunas de sus actividades, contamos con la de escritor.


En su libro Lo que aprendí del dolor, literalmente nos contesta a una dura pregunta con la mayor de las esperanzas y rotundidad:


- ¿Qué haces cuando el dolor no te deja vivir?

- Empezar a vivir.


Actualmente imparte conferencias de superación, motivación y logro de objetivos. Es conferenciante, formador en empresas y docente en distintas universidades y escuelas de negocio.

¡¡¡ TODO UN EJEMPLO !!!


Javier Font sufrió a la edad de 21 años, un accidente automovilístico que le dejó tetrapléjico.

A raíz de ese accidente comenzó a tener contacto con el movimiento asociativo, y desde ese momento no ha dejado de luchar por garantizar la autonomía personal y una plena integración del colectivo de personas con discapacidad.

Javier Font es actualmente el Presidente de  FAMMA donde llegó con tan sólo 34 años tras pasar por todos los cargos directivos de la Federación.

Ha sido presidente del Comité de Representantes de Personas con Discapacidad de la Comunidad de Madrid (CERMI Comunidad de Madrid) durante ocho años. Además, en la actualidad, es vicepresidente de la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) y también forma parte de la Comisión de Empleo y Formación, de la Comisión de Cooperación y Convergencia Asociativas y de la Comisión de Imagen Social de la Discapacidad y Medios de Comunicación del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI). Es miembro, además, del Consejo para la Promoción de la Accesibilidad y Supresión de Barreras Arquitectónicas, del Consejo Asesor de Personas con Discapacidad y del Consejo para el seguimiento del Pacto Social de la Comunidad de Madrid contra los trastornos del comportamiento alimentario.

De igual modo, también es miembro del Consejo Municipal de la Discapacidad y vicepresidente del Consejo Sectorial de Asociaciones del Ayuntamiento de Madrid. Por último, asimismo, forma parte del Comité Consultivo del Observatorio de la Innovación en el Diseño para Todos de La Salle.


Aseguro que, el magnetismo de ambos, ayuda a verse imbuido de un espíritu salvaje, en pro de la consecución de los propios sueños, y a justificar ante la pregunta de este artículo una nueva y poderosa afirmación:

¿Son las propias adversidades las que nos abren las puertas a nuestras capacidades ocultas?

Somos el producto de nuestro pasado, claro está, pero, ¿Qué tanto de nosotros hubiese emergido, de no ser por esos momentos "brutales"? , ¿Cuáles otros, son los "impulsos" que nos guían?


El conocimiento de las personas luchadoras, nos alienta y fortalece como una guía invisible hacia el éxito, el intento o al menos la respuesta ante nuestras secretas preguntas. De nada vale sentirse lastimado y esconder la cabeza, pero cuando falta la fuerza y el coraje para afrontar momentos difíciles propios, estos "gurús", estos "casos de éxito y superación", estas personas "normales" pueden perfectamente servirnos de EJEMPLO.